EDITORIAL
El ansia por comprar puede jugar malas pasadas. Lo que empieza siendo un placer pasa a ser una auténtica pesadilla para la persona, cuando se convierte en adicción. Conocer las causas y las consecuencias de las compras compulsivas parte de las emociones en los compradores. El círculo de las emociones en los compradores compulsivos nace con la ansiedad, el aislamiento, la soledad, la búsqueda de satisfacciones extras a sus vidas, la inseguridad, baja autoestima y depresión.
El ansia por comprar puede jugar malas pasadas. Lo que empieza siendo un placer pasa a ser una auténtica pesadilla para la persona, cuando se convierte en adicción. Conocer las causas y las consecuencias de las compras compulsivas parte de las emociones en los compradores. El círculo de las emociones en los compradores compulsivos nace con la ansiedad, el aislamiento, la soledad, la búsqueda de satisfacciones extras a sus vidas, la inseguridad, baja autoestima y depresión.
Las
compras compulsivas consisten en impulsos irresistibles de adquirir
de forma repetida objetos innecesarios, incluso a elevado precio. Representan
una verdadera adicción psicológica en toda regla que, si bien en su máxima
expresión afecta a poca gente, es más común de lo que pudiera pensarse. En la
parte media del círculo emocional, ya en el acto de la compra, las personas
atraviesan por una satisfacción que proporciona el aumento de la seguridad, la
estabilidad emocional, ensancha la autoestima, la proyección social, produce
felicidad, exaltación y placer.
Las compras compulsivas son la
consecuencia de un acto irreprimible e inconsciente que genera un efecto
emocional de arrepentimiento por la adquisición de artículos poco útiles. Las
adicciones se inician como conductas placenteras pero, posteriormente, en un
plazo variable para cada una de ellas, esclavizan al sujeto, que se siente
obligado a repetirlas, a pesar del malestar que le están ocasionando, pudiendo
crear situaciones conflictivas: endeudamiento, ruptura del equilibrio personal
y familiar, crisis de pánico.
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