¿Circo? ¡Sí! Pero sin
Animales
Nicte-Há Maldonado
Sin duda los circos son una de las atracciones máximas para chicos y
grandes, en donde ríes, cantas y aplaudes con cada uno de esos grandiosos
números artísticos que preparan exclusivamente para ti. Además de que mientras
más animales exóticos presente el espectáculo, más prestigio tiene el circo.
Nuestro estado tiene la fortuna o ¿acaso la desfortuna? de contar con la
visita de varios circos, entre los cuales destacan aquellos donde simplemente podrás disfrutar
de un show sobre hielo con una duración de aproximadamente una hora y media,
mientras que otros exhiben grandes estrellas, como los hermosos osos, el
encantador tigre, el supuesto rey león, el famoso elefante dumbo, entre muchas
cosas más que disfrutas durante dos horas aproximadamente. Pero tú ¿A qué circo
prefieres asistir? Reflexionemos un poco para poder tomar la decisión más
viable.
Te imaginas el ser sacado de tu hábitat, el ser separado de tu familia y
todo esto para tener que hacer el ridículo para lograr una sonrisa en la gente,
brincar por un aro en llamas para sorprender a chicos y grandes, tener que
soportar latigazos mientras la gente disfruta como caminas sobre la pelota o,
como ese gran domador introduce su cabeza en tu boca sin que tú le hagas daño, todo
esto traerá consigo un par de aplausos haciéndote sentir la gran estrella,
pero, esto es en el escenario, y ¿Qué pasa cuando se apagan las luces?, ¿Qué
pasa cuando se baja el telón del gran circo?. Tú simplemente vuelves a tu
jaula, te encadenan y en ocasiones te dan un poco de alimento, si bien te va,
porque si realizaste mal tu acto seguramente te privaran de alimento durante un
par días o semanas, qué más da, si aun así sigues siendo la gran estrella, esa
gran estrella del show, esa máxima atracción que solo recibe latigazos, que si
intentas escapar solo te causaras daño a ti mismo, porque tu jaula cuenta con
la máxima seguridad que si intentas salir seguro recibirás una descarga
eléctrica o bien podrás causarte la muerte. Todo esto suena triste ¿verdad?
Pues así es la vida de los animales del circo.
Ellos no reciben ningún porcentaje de esos 100 pesos aproximadamente que
pagas por entrar a las gradas, o los 200 pesos que pagas para estar en
preferente o bien los 350 del palco, mucho menos reciben un parte de las
ganancias obtenidas en el consumo de palomitas, de la manzana acaramelada, de
esa barita mágica que solo brillara por una noche. Quizás un porcentaje se
destine a comprar una miseria de alimento. Pero ten por seguro que lo que si
reciben estas grandes estrellas son un sin fin de maltratos, largas horas de
entrenamiento donde son forzados a adoptar comportamientos anormales y
artificiales. Mientras más peligroso sea el animal, más violento será su entrenamiento.
Esos ensayos constantes que simplemente contribuyen a la destrucción de los animales, causándoles
angustia y susto, convirtiéndolos en marionetas ridículas dominadas por el
hombre.
Es hora de que cada una de las personas que contribuimos para que estos
espectáculos se efectúen, también colaboremos, pero no con dinero asistiendo a
este tipo de espectáculos, sino mas bien para hacer posible que de una vez por
todas los animales que permanecen ahí, sean libres como cada especie de este
mundo, pero ante todo, que sean respetados.
Muchas han sido las oportunidades en que hemos observado el mal cuidado que
reciben por parte de los dueños de los circos, la forma inadecuada de
alimentación y los golpes que a diario deben soportar. Es necesario que hagamos
conciencia y recordemos que ellos también son seres vivos que sienten y
necesitan cariño, libertad y respeto.
Hoy me pregunto ¿Existe la preocupación por darles ese espacio que ellos
merecen y sobre todo el amor que como todo ser humano debe recibir? La
respuesta simplemente es NO.
Solo nos limitamos a observar pero no somos capaces de hacer algo para que
esto pare, por lo contrario seguimos disfrutando de estos grandiosos
espectáculos de las estrellas, donde las estrellas apenas salen del escenario se
vuelven agujeros negros que no pueden hacer nada por si solos.
Debemos tener el suficiente conocimiento y valor para poder amarlos y
respetarlos, dejando atrás nuestra ignorancia que no nos permite ver que están
sufriendo, que son importantes, que sienten y poseen emociones, que por cada
uno de esos maltratos que reciben le quitan parte de su ternura e inocencia,
incapaces de dañar al otro sin motivo.
Como ven parece que aun el ser humano no es la especie superior a como
pensamos, aun nos falta mucho por aprender, no te limites a observar, mejor
actúa, mejor ayuda a que esas grandes estrellas puedan brillar verdaderamente
sin tener que ser sometidos a maltratos para poder recibir aplausos, para poder
comer o simplemente para poder vivir.
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